Tras sus dos anteriores embestidas sonoras en Barcelona (24 de febrero – Razzmatazz 1) y Madrid (25 de febrero – La Riviera), llegaba la tercera y última (28 de febrero) de la gira estatal de Avatar. Sería en una abarrotada Santana 27 que la gozó al máximo con el tremendo show que desplegaron los suecos. Y que con su último álbum ‘Don’t Go The Forest’ lanzado a finales de octubre de 2025 se encuentran en su momento más exitoso y de popularidad. Tal como se demostró en un concierto en el que repasaron toda su trayectoria musical que comenzó hace veinte años con su debut ‘Thoughts Of No Tomorrow’.

En una hora muy temprana para escuchar black metal, a eso de las 18:45 horas, salían al escenario el trio Witch Club Satan. Bajo una propuesta musical muy particular desarrollaron un directo demasiado denso para la amplia mayoría de los asistentes. Que estaban algo desencajados por lo que estaban viendo y escuchando. En la que las tres participantes se embriagaban en un ritual de brujería, con desfile inicial con incienso incluido, del que eran el centro de todas las miradas por su enrevesada puesta en escena. Que no llegaría a cuajar del todo salvo en los más acérrimos del género, por decirlo de alguna manera, que seguramente disfrutaron bastante con su espectáculo. Sobre todo en lo visual, comenzaron con extraños ropajes para terminar desnudas con largas pelucas, quizás su punto más fuerte por delante de su música. Cuando lo habitual viene a ser lo contrario.

Y en la que desgranaron siete composiciones junto con una intro demostrando al menos ser una banda que ha tenido la oportunidad en esta gira de darse a conocer ante un público alejado del underground, siendo éste su mejor hábitat. Y de la que se esperará a ver su evolución después de su debut homónimo lanzado en 2024.

Tras la puesta a punto del escenario, sobre las 18:45 horas, se presentaba la banda de Waipu, Nueva Zelanda, Alien Weaponry. Compuesta por tres miembros de ascendencia maorí, y en la que las letras de un gran número de sus canciones se encuentran escritas en dicho idioma.

Ofrecieron un corto y variado show en el que presentaban su tercer disco ‘Te Rä’ de 2025 y del que interpretaron tres cortes. Siendo los elegidos «Te Ri o Täwhirimatea«, «Mau Moko» y «Taniwha«. Anteriormente abrieron su concierto con uno de sus grandes éxitos «Rü Ana Te Whenua» de su debut ‘Tü’ de 2018. Para después cerrarlo con «Kai Tangata«, también de su primer disco.

Dejando de esta manera buenas sensaciones entre el público que estuvo enormemente atento ante su peculiar propuesta sonora en la que mezclan el heavy metal con numerosos toques groove que estuvieron acompañados por diferentes melodías tradicionales de su país.
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Y después de ambos conciertos llegaba el plato fuerte de la noche. Los suecos Avatar se posicionaban encima del escenario de la Santana 27, a eso de las 20:35 horas, para presentar a los congregados su última referencia discográfica ‘Don’t Go The Forest’ junto con otras canciones de sus anteriores discos. Muchas de ellas convertidas en clásicos dentro de sus apoteósicos shows. Siendo ellos una de las bandas que mejor le sientan los directos y que se encuentra liderada por uno de los mejores frontman que hay en la actualidad, Johannes Eckerström. Su mezcla visual de cabaret y circo es su principal seña de identidad que junto a sus poderosas canciones consiguen que sus conciertos, o mejor dicho espectáculos, sean enormemente entretenidos.
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Bajo una intensa y densa niebla azulada comenzaron su show con la adictiva «Captain Goat» de su último álbum y que sirvió para adentrarse en su show a la primera de cambio. De seguido interpretaron la arrolladora «Silence in the Age of Apes«, en la que mostraron sus primeros headbanging, y uno de sus grandes emblemas sonoros, la penetrante y melódica «The Eagle Has Landed«. Para después regresar a la actualidad con «In The Airwaves» de su última referencia, la cual encajaba a la perfección y que sin duda alguna es una de sus mejores composiciones en la que el vocalista se mostró desatado, al igual que sus compañeros que lo estaban dando todo encima del escenario. Destacando la pegada que poseía el baterista John Alfredsson y la solvencia que transmitían el guitarrista Tim Öhrström y el bajista Henrik Sandelin. La siguiente en sonar, fue «Bloody Angel» otro de sus grandes éxitos. Que fue la antesala para otro de sus últimos singles, siendo «Death and Glitz» la elegida.
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Ya con todo el publico entregado fue el momento de ir interpretando y mostrando canciones de sus discos más emblemáticos. Cómo fueron «Blod» de ‘Black Waltz’ de 2012, «The Dirt I’m Buried In» la única que sonó de su disco ‘Dance Devil Dance’ y uno de sus mayores éxitos y puntos álgidos de su directo. Al igual que con «Colossus» de ‘Hunter Gatherer’ de 2020 en la que la batería estuvo en primera fila del escenario y con ese aura de militar que desprende dicho tema. Y por último «Tom Apart» del mencionado ‘Black Waltz’, y que también fue otro de sus momentos más culminantes de su apoteósico show. Donde no pararon de mostrar sus típicos molinos y headbanging en los momentos más densos de sus temas.
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Tras ello, vino uno de los momentos más íntimos, que fue con la interpretación de la melosa canción «Howling At the Waves» con piano encima del escenario. En el que Johannes Eckerström mostró su amplio rango vocal. Para después dar paso a otro de sus grandes emblemas sonoros. Hablo de su gran éxito «Legend Of the King» que para su interpretación en directo cuenta con un trono dorado donde el guitarrista Jonas Jarlsby permaneció sentado durante toda su ejecución. Un reclamo visual visto en anteriores conciertos de Avatar. Que prosiguieron su show con «Let It Burn» para después terminar con la memorable «Tonight We Must Be Warriors«, donde los presentes la cantaron a pleno pulmón. Siendo esta la última canción antes de despedirse ante la audiencia para tomarse un ligero respiro y reponer las fuerzas para encarar con garantías el tramo final de los aclamados bises.
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Tras una breve pausa aparecía el típico globo rojo, que portó un enmascarado en un corto espacio de tiempo, que sirvió de pista para sus seguidores más acérrimos ya que sabían que iba a sonar la tremenda «Don’t Go In The Forest» que da precisamente el título a su último disco. Tras un largo discurso por parte de su vocalista en que intentaba animar al respetable, el cual se encontraba en pleno éxtasis, promulgando cuantas canciones quedaban para finalizar el show. Llegó el momento del último aliento sonoro protagonizado por otros dos de sus grandes éxitos que fueron precisamente «Smells Like A Freakshow» y «Hail The Apocalypse«.
Dejando a todo el personal en trance tras lo vivido y sobre todo disfrutado en una abarrotada Santana 27 que lucía sus mejores galas. Y que fue testigo de una de las mejores veladas que se recordarán por unos cuantos años en Bilbao y alrededores. Ya que los Avatar son en la actualidad una de las mejores formaciones de metal que poseen uno de los directos más llamativos y entretenidos que existen dentro de la extensa escena heavy metal con toques de death metal melódico. Y que finalmente a Bilbao le moló bastante el ‘freak show’ que ofrecieron estos cinco solventes suecos.
