Nuestros Wayward Sons siguen con su acelerado ritmo de publicación y creación de nuevos discos, además, de sus incesantes giras de conciertos que les han llevado, hace poco, por toda Europa y, ahora, con “Air Creation” les llevará hasta México. 5 discos en 10 años de vida y centenares de conciertos para una de nuestras bandas más internacionales de la actualidad, sino la más. Demuestran, con su rico sonido que el blues sigue totalmente vivo y hay nuevos caminos por explorar.
Antes de que llegara esta cuidada edición en vinilo de lujo, con otra preciosa portada, una vez más, nos adelantaron varios singles destacados. El primero fue ‘The Drifter’, tema que toca el tema del nomadismo de los bluesmen. Algo que ellos llevan muy adentro pues no han dejado de tocar por toda Europa todos estos años. Se mueve entre Black Crowes y Led Zeppelin en su arranque, pero luego añade momentos más reposados entre el góspel y The Doors con los misteriosos teclados de su ‘Riders On The Storm’. La guinda, unos coros que te hipnotizan. Luego llegó ‘Mystery Woman’. Un tema que te engancha desde las primeras escuchas y te tiene en vilo. Uno de los tres temas que superan los 5 minutos. Entra instantáneamente con aires casi de Stevie Ray Vaughan, pero con esos distintivos toques al órgano. Estribillo con gancho real y otra vez más ácidos fraseos al órgano que son un puntazo y que luego se combinan con finos punteos. Pero hay mucho más. Ponen toda la carne en el asador desde el crudo blues-rock de arranque titulado ‘Black Monday’, algo que sufrimos todos y a lo que ya cantaron Boomtown Rats. Parece casi el ‘Highway Star’ con esos punteos y ese órgano de Israel Santamaría.
¡Vaya apertura! ‘Somebody Show Me How To Love Me’ es un grito de desesperación y auto-superación personal con más buenos punteos y ligero ritmo funk gracias a los juguetones teclados. ‘Water We Are / Ura Gara’, es un buen acercamiento al folk euskaldun para crear blues-folk-rap de Euskadi para el mundo con unos punteos desgarradores y unos rapeados en euskera sobre txalaparta, pandero, alboka y guitarra eléctrica. Demostrando que se puede seguir innovando partiendo del blues de hace un siglo. ‘In The Cove Of The Dead Corpses’ es un genial blues espectral en la estela de Guadalupe Plata, Mark Lanegan o WovenHand. De nuevo con sublime órgano. A mitad de tema se convierte en más rockero entre Deep Purple y los Vanilla Fudge. Al igual que este también supera los 5 minutos ‘Interstellar Trip’, cuyo título habla por sí solo. “Ignition” y despegamos. Otra vez punteos que te llevan a las estrellas y que en directo llegan más lejos aún. ‘Show Up Around’ es también un tema potente con toques a los mismísimos Free. Un medio tiempo con poderoso órgano y juguetones riffs también cercanos al funk. ‘Too Good To Be True’ es otro título que los define, y más para ser de aquí. Pegadiza y dispuesta para el baile con sus aires soul-rock y vaya estribillo ideal para abrir la cara B del chulo vinilo de color azul. Suena a plena actualidad el bonus-track ‘Stuck On A Farm’, con unos punteos del gran Emi Barés, sobre mágicos coros, que son una pasada. Aires perezosos a lo J.J. Cale, pero traídos al siglo XXI. ¡Gran gozada final! Como ves sigue habiendo mucho blues eléctrico, pero también caben toques de soul, funk, rap, góspel y hasta toques de folk euskaldun en la citada ‘Ura Gara’.
Te recordamos que solo hay edición de lujo en vinilo con lo cual te recomendamos que te hagas pronto con él. Luego también no te pierdas la presentación en Bilbao el día 10 de abril (Txami Sessions). En verano extensa gira por México.
