¡Sin palabras nos dejaron los muchachos de Orange County en la apertura de su gira aquí, dentro de su exitoso «Heartbreaks & Last Goodbyes European Tour«! Llevan más de una década en continuo crecimiento y lo están demostrando como nunca. Así lo apreció, lo agradeció y lo demostró un abarrotado Kafe Antzokia. Robert Jon recordó que su concierto anterior en Bilbao fue en la Kutxa Beltza y se mostró orgulloso y agradecido por haber llenado ahora el local al completo. No sé si a día de hoy lloverá o no al sur de California, pero The Wreck han regado sin parar su buen southern rock y su rock clásico de raíces americano, con algún destello casi hard-rock, y están sembrados como nunca, algo que ya comprobamos recientemente en el Azkena Rock.

Repasaron su historia y, de hecho, fue a su estupendo debut, ‘Glory Bound‘ al disco que más recurrieron, junto a su reciente ‘Heartbreaks & Last Goodbyes‘. Los dos primeros y excelentes temas del ‘Glory Bound’ fueron también los dos primeros del espectacular concierto de 100 minutos que nos dejó con ganas de más, aunque totalmente satisfechos, al mismo tiempo. Ya con «The Devil Is Your Only Friend» comenzaron los primeros, espectaculares y repetidos duelos entre las guitarras de Henry James y el órgano de Jake Abernathie. Schneekluth tocó hasta 4 o 5 guitarras diferentes y destacó sobremanera con la slide, aunque se lució con todas ellas, algo que también lo hace en su también recomendable grupo como líder, King Tree And The Earthmothers. Desde sus comienzos han cantado en repetidas ocasiones al alcohol y lo volvieron a hacer con una «Blame It On The Whiskey» que sonó muy rock sureño y muy The Black Crowes, algo que se repitió en bastantes ocasiones a lo largo del creciente concierto. Se nota que son una de sus principales referencias junto a Tom Petty & The Heartbreakers, Allman Brothers o la Creedence, incluso.

Siguieron pensando en sus comienzos con una muy hard-rockera «Back To The Beginning Again». Destacó para bien la presentación de un nuevo tema como «Arroyo» en el que de nuevo fueron realmente espectaculares y llenos de pasión los duelos entre Henry y un Jake, especialmente protagonista con el órgano, aunque también se lució con el piano. Los cinco músicos demostraron su calidad instrumental y pronto se lució también Andrew con un potente solo de batería que no se hizo cansino, a pesar de que no sea muy aficionado a ellos.

Tras eso volvieron a brillar con la pegadiza «Don’t Let Me Go» que también fue momento culminante. Regresaron a su hogar con la melancolía de «Bring Me Back Home Again» y volvieron a explotar y a hacernos viajar dentro de otras destacada bomba como «Rescue Train». Algunos (¡ese Kapi!), aunque muy pocos, acusaron algo de monotonía en su sonido. No lo apreció así la gran mayoría del satisfecho público y que disfrutó con buenos medios tiempos trufados de buenas melodías o con el momento más emotivo y calmado con esa estupenda «Oh Miss Carolina» en la que Robert, perfecto con su voz rasgada cargada de soul a lo largo de toda la noche, pidió a todo el público que cantáramos con él y lo logró con gran éxito.

Regresaron a su debut para cerrar con una arrolladora «Cold Night», que paradójicamente, dado su título, calentó aún más la noche y que hizo que la gente reclamara algo más de buen rock’n’roll. Lo hicieron por todo lo alto con una «Rager» que combinó acercamientos al ‘Voodoo Child’ y al ‘Purple Haze’ en los fantásticos punteos de Henry James y que se acercó a los mejores Deep Purple de Lord y Blackmore cuando volvieron a sus arduas peleas guitarra y órgano.

Ya nos había venido a la mente, en algunos momentos, el nombre de los Purple y este colofón sirvió para comprobar que van más allá del southern rock, algo que bordan a la maravilla. De hecho, en algunos momentos con las guitarras dobles de Robert y Henry también era fácil acordarse de Allman Brothers o la Marshall Tucker Band. Si no, que se lo digan a los Jaimones que estuvieron gozando también con la actuación y son grandes amantes y ejecutores de tales sonidos y ya andan grabando nuevo disco.

Hace cuatro años dejaron gran sabor de boca en la Kutxa Beltza. Ayer se consagraron para siempre y volverán a llenar el Antzokia… si es que no siguen subiendo de nivel y tienen que pasar a salas de mayor aforo.
- Autor de las fotografías: Samarrakaton.
