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Alto octanaje en la fiesta con la Familia Spree!!

Fotografía: cortesía de Sugar Velasco

El pasado fin de semana el Crazy Horse de Bilbao acogió la segunda edición de la Family Spree Party Weekend. El sello madrileño reunió en dos jornadas a lo más granado de su plantel de artistas para hacer las delicias de un público deseoso de rock y fiesta.

Un servidor se decantó por la jornada inaugural del viernes. La cita era con The Daltonics, Los Wavy Gravies, Las Sombras  y The Bok Derek’s. Una banda local, una barcelonesa y dos bandas gallegas llegadas con energía desde la Rías Baixas. Una oferta irrechazable. Así lo debió entender el respetable puesto que, si no agotaron entradas, poco faltó.

Abrieron los locales The Daltonics con su rock primitivo de certeras canciones y un salvaje R&B llenó de energía y garra. Nada mejor para hacer que la gente entrase en calor. Y vaya si lo consiguieron. Sus irreverentes señorías cantaron a los coleccionistas de vinilos, a los cuñados, a la viudas de Epalza, a Baltasar. Ironizaron con los parkings, con las juntas de vecinos, con la tortuosa A8 y con el uso del WC en los bares. No faltaron en el repertorio los suculentos kebaps ni el picor de los pullovers. No dejan títere con cabeza oigan. No se libraron tampoco los fachas. En el tema dedicado a la curvilínea A8 invitaron a tocar a Oscar Avendaño, guitarra y solista de The Bo Derek’s.

Lo dieron todo, como siempre, The Daltonics. Nunca pueden faltar en estos saraos sus potentes ritmos garageros tan bien presentados ni la potente interpretación vocal. Siempre hay ganas de esas brutales armónicas y soberbias guitarras bajo una intensa sección rítmica. Tras su actuación, su fiesta continuó entre el publico donde no dejaron de saltar y bailar como si no hubiese un mañana.

La segunda banda en subirse al escenario fueron Los Wavy Gravies. Sus conciertos son auténticas celebraciones del Rock’n’Roll, donde el frat, el surf instrumental, el garage o incluso el punk tienen una cita ineludible con la diversión y el sentido del humor. Demostraron ser un poderoso power  trío con una sublime compenetración rítmica de contrabajo y batería, arropando a la perfección a un entusiasta guitarrista y cantante que se bajó en varias ocasiones del escenario compartiendo con el atento y divertido público sus audaces ocurrencias tanto instrumentales como vocales.

Uno a uno fueron cayendo los temas, hasta 25 conté yo, sin apenas pausa, entre temas propios y versiones. Incluyeron los 8 flamantes cortes de su última publicación como «Weird Family»,  «Rufusella», «La Hija de Drácula», «Panie Pzofer», «Are you a witch?», «Sugar Shack with Koko», «Homicide» y «Sally Sally». También nos gustaron los que sonaron del segundo de sus trabajos; «Dirty Rufus», «Bad Boy», «There’s my brain»,  «Waiting for You», «Let’s Play Rock & Roll», «Winter Fun», «Step on You» o «Jungle Big Party».

Martín Lorre «Rufus El Guarro» (batería), Jorge Lorre (guitarra y voz)  e Iván “Koko” Soutiño (contrabajo) tampoco quisieron olvidarse los temas de los temas que componían su primera publicación allá por 2018.  Los de Meaño se dejaron el alma en canciones como «I Will» o «Wild, Wild, Wild». Los Wavy Gravies fueron una agradable sorpresa para este que escribe. La velocidad que imprimen a sus temas es impresionante.  Increíble sección rítmica, una rugosidad sonora y una puesta en escena vocal salvaje. No se privaron de nada e invitaron a subir al escenario a Ricardo Aitor Ibañez «Riki» que se marcó todo un espectáculo de actitud.  Bestiales.

La tercera banda fue Las Sombras. Los barceloneses tuvieron algunos problemas de sonido que seguramente no percibieron. El audio de varias pantallas iba y venía en uno de los extremos de la sala. Seguramente, a la banda más punk de la noche le tocó lidiar con el momento más fiestero. Estuvieron cerca de una hora sobre el escenario derrochando rock ante un público que saltaba, hacia pequeños (pero intensos) pogos y gritaba al micrófono.

Las Sombras ofrecieron un bolo de alto voltaje con recuerdos a Saints, The Who o Johnny Moped. Ciertos riffs de guitarra y la rabia de un genial Jaime al cantar también nos hicieron acordarnos de los primigenios The Clash. Canciones que dejan un poso eléctrico que discurre entre el punk, garage punk y el rock. Suenan crudos y con rencor. Una actitud que arrastra a la marabunta a la locura.

Sonaron temas de sus diferentes trabajos pero, sobre todo, de último álbum «Shell-Shocked!» (2020). La portada del mismo es una icónica imagen de la Primera Mundial y, lo que se dice guerra, si que la dieron. Prueba de ello fueron temas como «She Ain’t Crazy» o «Bebop Mind». Destacaron el puro punk de «No Time, No Money, No Brain» o la fueria de «‘Chemical Sadness».  Hubo unos los punteos pletóricos en «Fuck This Job» y sonaron punk old-school todavía en «We Don’t Care». Por si fuera poco se atrevieron con «El Nido del Cuco», una cover de Bonzos.

Estaba claro que The Bo Derek’s eran el plato fuerte de la noche. El trío gallego con Óscar Avendaño (Siniestro Total, …) al frente y de blanco inmaculado, presentaba su último trabajo «Inféctame Baby» (2021). Acompañado por Martín Lorre «Rufus El Guarro» y Jorge Lorre, (sí, dos de los miembros de Wavy Gravies), dieron un auténtico bolazo.

Estuvieron sobre el escenario alrededor de una hora que se hizo corta y en la que tocaron una veintena de temas de buen rock ando roll. Volvieron loco al respetable hasta el punto de que Ana Sinclair (Los Retumbes) iba y venia aupada a los aires por la masa rockera enloquecida. De su último trabajo sonaron entre otras «Godzilla VS Kong», «Como un Herpes», «Tirao» y «Sasha Shulgin (no hace prisioneros)». Unos temazos que clavaron increíblemente bien.

Entre sus nuevas canciones hay más diversidad. Algo que pudimos comprobar el viernes. Más si cabe que las de su LP debut, “10”. De este último también sonaron varias composiciones como «Encerrado», «Dulceida debe Morir», «Fire Ball» o «Para Tanto». Por lo visto en su actuación del fin de semana, se intuyen toques de hard-rock, blues y hasta, si me lo permiten, algo de glam.

No faltaron versiones como la también incluida en su LP «10», «Marta». Una cover del tema de Mermelada en el que invitaron a Alex Ron (The Daltonics) que lo bordó con la armónica. Terminaron con un tema de Little Richard (no recuerdo el título) y para el bis se guardaron el «The kids are alright» de los Who.

Sin duda fue una gran jornada la primera de la Family Spree Party Weekend. Mr Devildog y sus huestes de Family Spree Recordings  la liaron pero bien. Este sello discográfico, fundado en 2016 por el bilbaíno Tony y la malagueña Devo Bot saben como organizar un buen sarao. Lo tienen fácil porque entre su plantel de artistas o secuaces se encuentra lo mejor de la escena musical. Sin duda, propuestas de alto octanaje.

 

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Edu Gascón
Periodista y fotógrafo. Colaborador en ORPHEO y desde hace años en esta web. Subdirector y coordinador de contenidos.

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