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Bryan Adams: ese viejo, y gran amigo

Algo más de una década después de inaugurar el BEC para grandes conciertos, el canadiense Bryan Adams volvió a recalar en el Bizkaia Arena dentro de una breve, pero intensa, gira española de presentación de su último trabajo, “Get Up”. Y como la anterior vez, a lo grande. En torno a 10.000 personas abarrotaron el foso, y prácticamente todas las localidades de grada. Público intergeneracional -delante de servidor entraron cinco jóvenes quinceañeras, a uno de mis lados varios hombres y mujeres de la misma edad, cuando menos, del artista- dentro de un concierto más intenso, y de mejor nota aún, que el de hace 11 años.

Bryan Adams es, a día de hoy, como ese amigo con el que te encuentras año sí, varios años no, y que siempre suele sacarte los mismos temas y anécdotas. Las has oído mil veces, pero cuando regresas a casa lo haces con una sonrisa en el rostro y más animado. Quien demande al canadiense que se casque otro álbum como el “Reckless” ya puede esperar sentado. Han pasado (¡treinta!) años desde eso, los vídeos con los que no tuvo rubor en acompañar muchas de los piezas así lo demuestran, el bagaje de Bryan Adams es muy variopinto desde entonces y lo más que se le puede pedir es que sus nuevos discos contengan algo de material a disfrutar (este “Get Up” lo consigue con creces) y que sus numerosas joyitas (vaya repertorio que atesora) sigan sonando en directo igual de cautivadoras. Y vaya que si lo consigue, gracias también a la excelsa banda que lo acompaña y los colchones sonoros que crean.

Con poco más de quince minutos de retraso sobre la hora prevista comenzaron a sonar los briosos acordes de ‘Do what ya Gotta do’, seguida de una ‘Can´t stop this thing we started’ y una ‘She´s Only happy when she´s dancing’ con la que el cantante se dirigió por primera vez al gentío y tras la que el personal ya había terminado de meterse en faena. Y ojo, que aún quedaban 23 cortes más.

El subidón continuó con ‘Run to You’, una ‘Go Down Rockin’ con la que el canadiense se presentó a la afición (“Hola, Bilbao, me llamo Bryan y estoy muy feliz de volver aquí de nuevo”) y cayó el primer baladón, una ‘Heaven’ adornada por miles de luces que brillaban en la oscuridad y primer tema en el que el guitarrista Keith Scott se lució con un solo que quebró el tema… saliendo airoso del trance.

Tras este primer “momentazo”, Adams desplegó artilleria pesada: ‘Kids Wanna Rock’, ‘It’s Only Love’, ‘Somebody’, ‘This Time’… y una ‘You Belong To Me’ de rasgos rockabilly, breve, pero intensa, de lo mejorcito que ha facturado en años.

Ráfaga tras la que llegaría otro de los momentos más esperados, la inmortal ‘Summer of 69’, ampliamente coreada por el respetable. Quizás para tomarse un respiro, o para darlo, el canadiense tocó en acústico ‘When You’re Gone’, coqueta pieza a la que le falló en su momento la ecuación Mel C. Los más melosos del lugar esperaban con ganas ‘(Everything I do) I do it for you’, y no tardó en llegar, haciéndolo en el ecuador del bolo. ¿Hace falta reseñar la respuesta del personal? Tras tocar ‘Let´s make a night to remember’ (según dijo, en deferencia a unos asistentes que portaban varios carteles completando la frase) llegó el único “parón” de la noche, cuando Adams buscó a una mujer que bailara a su son el tema ‘If Ya Wanna Be Bad Ya Gotta Be Good’. Y vaya si costó encontrarla…

El concierto se adentró así en el camino que le llevaría hasta los bises, antes de los cuales cayeron ‘I’ll Always Be Right There’, ‘Have You Ever Really Loved a Woman?’, una de mis debilidades y con el gran Paco de Lucia apareciendo en algunos pasajes del video mostrado en la pantalla, ‘Cuts Like a Knife’ en la que el público tornó en protagonista cantando varios momentos de la misma, ‘18 til I Die’ y una hipercolorista ‘The Only Thing That Looks Good on Me Is You’.

Apenas esperó un par de minutos el canadiense antes de acometer los bises. Salió con la banda para atacar ‘Brand New Day’ y el clásico de Eddie CochranC’mon Everybody’ para, ya armado solo con su guitarra (y armónica), afrontar ‘She Knows Me’, una ‘Straight from the Heart’ para la que pidió (y logró) que miles de luces de móviles la confirieran un aire aún más mágico y cerrar las dos horas de concierto con ese temazo que es ‘All for Love’. Lo dicho, vuelve cuando quieras, amigo… ¡esperamos de nuevo esas historias!

 

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Carlos Molina
Lleva casi 20 años dirigiendo el proyecto musical ORPHEO y acumula más de 1.000 entrevistas a artistas y bandas de todo tipo. Vamos, que le apasiona la música. También ha colaborado en radios varias (RNE, Onda Cero, Onda Vasca, Radio Popular, Europa FM). De pequeño quiso ser picado por una araña radioactiva, pero no pudo ser. Fundador, coordinador y redactor del proyecto RIB.

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