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Holgada victoria de Metallica en San Mamés

El domingo 3 de julio de 2022 será una fecha para no olvidar gracias a la actuación de Metallica en el estadio de San Mamés de Bilbao. Una fecha que para muchos seguidores de la banda de San Francisco la guardarán con grandes recuerdos y para muchos otros lo harán con menos entusiasmo de lo que pudo ser una velada, o mejor dicho un festival, memorable. Ya que dentro del denominado evento Bilbao Bizkaia Rock Day hubo tres detalles que de alguna manera deslucieron bastante el transcurso del mismo, y del que se habían vendido, algo más, de 40.000 entradas, que fue realmente la asistencia oficial, a pesar de que se hablará de 45.000 entradas vendidas.

El primer inconveniente, o mejor dicho susto, llegó cuando la banda estadounidense tuvo que cancelar su concierto en Suiza, a cuatro días de su concierto en Bilbao, ‘porque un miembro de la familia de Metallica había dado positivo en Covid-19’. El segundo inconveniente fue cuando uno de los teloneros, The Regrettes, anunciaban que cancelaban toda su gira europea, incluida la fecha bilbaína, también por el mismo motivo. Ya que varios miembros del entorno de la banda habían dado positivo en la Covid-19. Por lo que, la promotora Live Nation, tuvo que mover ficha rápidamente y buscar alguna alternativa, encontrando a Niña Coyote eta Chico Tornado su sustituto. Un cambio de registro que no gustó a la inmensa mayoría de los seguidores de Metallica. Y el inconveniente mayor se produjo el mismo domingo al tenerse que cancelar la actuación de Weezer, uno de los grandes reclamos del festival, a escasas horas de tener que estar subidos en el escenario de San Mamés, motivado por retrasos en el vuelo de avión que les tenía que acercar a su cita bilbaína. Una baja de última hora que lastró notablemente el transcurso del festival ya que entre las actuaciones de Nothing But Thieves y The Hellacopters hubo que esperar algo más de una hora. Y entre The Hellacopters y Metallica, la espera se alargó casi hasta la hora y veinte minutos sin ninguna banda o grupo encima del escenario. Por lo que el ambiente que reinaba en el interior del estadio fue demasiado frío durante todos esos dos intervalos de tiempo.

Y tras inesperados estos detalles, a los que un servidor, quería destacar y de alguna manera aclarar, vamos con lo que pude vivir en una jornada que quedará marcada en mi memoria por la notable actuación de Metallica. A pesar de que algunas personas quieran poner siempre pegas a su concierto. Para gustos los colores. Gente que no se quiere darse cuenta que era un verdadero privilegio, y quizás una oportunidad única de poder ver a una de las bandas incónicas del Heavy Metal internacional, a pesar de que antes practicaban un Thrash Metal hasta que llegó su aclamado y famoso ‘Black Album’ que les llevó a la cima y a la fama mundial. Y además, hacerlo en el estadio de fútbol de tu amado equipo, el Athletic Club, era un una oportunidad única que no había que dejar escapar por nada en el mundo.

La jornada comenzó por los alrededores del Museo Marítimo de Bilbao y Nave 9 donde estaba programado dos actuaciones, Full Metal Band y Debares. Solo pude llegar a ver la primera de ellas a eso de las 14:00 horas. Una hora después, nos dirigimos, junto a Carlos Garcia Azpiazu, de Insonoro, a las inmediaciones del estadio, para palpar el ambiente que había allí. Donde destacaba una amplia carpa de merchandasing oficial de Metallica de la cual no paraban de vender camisetas. Para las 16:15 horas nos plantamos en la puerta 14 del estadio, que daba acceso a la zona Golden Circle, y tras los oportunos registros y validaciones de las entradas entramos al emblemático estadio de fútbol.

Niña Coyote eta Chico Tornado

Allí estaban Niña Coyote eta Chico Tornado (Koldo Soret – voz y guitarra y Úrsula Strong – batería) promulgando su particular propuesta musical y lo hacían ante un estadio notablemente vacío. Al ser un dúo, el escenario les quedaba muy grande pero a pesar de la hora, y está más que claro, que comenzar un festival a seis horas de la actuación estrella, iba a mermar muy considerablemente la asistencia y así fue. Ellos dos lo dieron todo y a eso de las 16:45 horas se terminó su escueto pero intenso show.

Conor Mason, voz de Nothing But Thieves

En esos momentos iba todo en orden pero al ver que la actuación programada para 17:00 horas, la de Nothing But Thieves, se iba retrasando pensamos que el asunto no iba nada bien y así fue. En las dos pantallas laterales del escenario se anunció que Weezer no iban a poder actuar en Bilbao. Generando un grandísimo enfado por parte de los fans de la banda estadounidense allí congregados. Quedando de esta manera, solo dos conciertos antes de la descarga de Metallica.

A eso de las 17:30 horas los ingleses Nothing But Thieves salían al escenario para promulgar su extraña propuesta de rock alternativo con algo de indie y grunge. Y que a decir la verdad, era una banda que encajaba más bien poco en el cartel, pero así y de esa manera estaba planeado. Estuve atento para ver si me atraían sus canciones pero por diferentes motivos no me llenaban del todo las composiciones de estos jóvenes ingleses. Por lo que su concierto, y sintiéndolo mucho, fue casi un suplicio. Sé que se les veía con ganas y ambición para convencer pero este no era su escenario. Su zona de confort hubiera sido en alguno de los escenarios del inminente BBK Live que precisamente se va a celebrar esta misma semana.

Nicke Andersson, voz y guitarra y Dregen, guitarra y coros de The Hellacopters

Tras finalizar su insípida actuación tuvimos que esperar otra hora más para el siguiente concierto de los escandinavos The Hellacopters. Sobre las 19:30 horas, si no recuerdo mal, comenzó su esperado directo. ¡Y aquí, y ya era hora, conecté rápidamente con su música y con su presencia encima del escenario! Ya que salieron a darlo todo con su enérgica propuesta de garaje, hard rock, sleazy y punk. Unos suecos que habitualmente no desentonan y que presentaban su nuevo redondo’ Eyes Of Oblivion’. Durante su acelerado y endiablado show hubo tiempo para interpretar algunos cortes nuevos como fueron “Try Me Tonight”, “Reap A Hurricane” y el corte que a título a su nueva obra. Además Nicke Andersson, Dregen (con férula incluida) y compañía, nos obsequiaron con “Alright Already Now”, “Carry Me Home”, “Hopeless Case Of A Kid In Denial” y otros cortes más. Dejando para el final los clásicos “By The Grace Of God”, “I’m In The Band” y “(Gotta Get Some Action) Now!”. Consiguiendo de esta manera caldear bastante el frío ambiente que reinaba a media tarde en San Mamés. Cuajando una más que notable actuación y donde ya se pudo comprobar que la gente ya iba llegando y cogiendo posiciones para la esperada descarga de los de San Francisco.

Pero antes de poder disfrutar de su show, tuvimos que esperar algo más de una hora y veinte minutos, de los cuales se nos hicieron más que eternos donde tuvimos tiempo de dialogar con conocidos de la escena y con fans llegados de otros puntos del país. Y por fin sobre las 22:10 horas comenzó a sonar el himno “It’s a Long Way To The Top (If You Wanna Rock ‘n’ Roll)” de los australianos AC/DC con el añorado Bon Scott al frente, para después sonar un fragmento de “The Ecstasy Of Gold” (Ennio Morricone) junto con fragmentos de la película ‘El Bueno, El Feo y El Malo’ proyectados por las dos pantallas laterales. Y a partir de esos instantes, James, Kirk, Robert y Lars aparecieron en la parte central del escenario, Zona Golden Circle, para interpretar del tirón “Whiplash”, “Creeping Death”, y la famosa y ya más que trillada, “Enter Sandman”. Tres rápidas descargas eléctricas que nos dejaron noqueados y eternamente felices. Las horas invertidas valieron la pena hacerlas y el sueño de ver a Metallica en San Mamés se estaba cumpliendo.

Robert Trujillo, bajo de Metallica

Tras esconderse la batería de Lars y la merecida ovación por el respetable, los cuatro miembros regresaron al escenario principal, comandado por grandes cubos luminosos, para interpretar una de los mejores canciones que contiene su disco ‘… And Justice For All’. La elegida fue “Harvester Of Sorrow” que sirvió para rememorar esa dulce etapa que llevaba la banda en esa época donde todavía no habían llegado a la cima. De seguido llegó, una de las sorpresas de su concierto, ya que en cada uno de los que celebran en esta gira, van cambiando cerca de tres a cinco canciones, consiguiendo de esta manera no repetir ningún setlist y así fue en su cita bilbaína. La elegida fue “No Leaf Clover”, del álbum ‘S&M’, ante la sorpresa de algunos seguidores para después encarar “Wherever I May Roam” que fue notablemente seguida por la audiencia. Y que llegó al éxtasis con la memorable “Sad But True”. Tanto James, Kirk, Robert, no paraban de moverse por todo el escenario y por toda la pasarela, para el disfrute de los allí presentes que con móvil en mano retrataban todo lo que podían y querían. La interpretación de “Dirty Window” fue quizás la que más sorpresa causó ya que era una de las que contiene su controvertido y polémico disco ‘St. Anger’. Y que sirvió de antesala para disfrutar de su himno más famoso para la audiencia más comercial y radiofónica. Llegó el momento, y para algunos el más deseado, de interpretar “Nothing Else Matters” que fue coreada hasta el final, tal como era de esperar.

James Hetfield, voz y guitarra de Metallica

Para después retomar el pasado y la energía con la emblemática “For Whom The Bell Tolls”. Tras este subidón llegó el momento de recordar su último álbum de estudio publicado hasta la fecha, ‘Hardwired… To Self Destruct’. Del cual sacaron su mejor corte. El fogoso y denso tema “Moth Into Flame” que sirvió para ver unas cuantas llamaradas de fuego por el escenario. Con este nuevo chute de adrenalina nos quedaban otros dos chutes más. Ya que las elegidas fueron, y dos de mis favoritas, “Welcome Home (Sanitarium)” y “Seek & Destroy”. Esta última quizás fue la mejor interpretación de todas, ya que fue el corte que más puede identificar a los Metallica actuales, y que a pesar de los años que posee esta composición, la siguen casi clavando. Siendo éste, mi momento del concierto y del cual lo di todo. ¡Felicidad absoluta!

Kirk Hammett, guitarra de Metallica

Tras una breve pausa con todo el personal ovacionando a la formación, los cuatro jinetes volvieron a escena para encarar su apoteósica recta final. Sorprendiendo a la masa con el trallazo “Metal Militia” que fue todo un detallazo y donde James, lo pasó algo canutas con los agudos pero que finalmente se solventó con nota alta. Para después deleitar a toda la audiencia con el himno “One”, del disco ‘… And Justice For All’, que también fue de las más coreadas. Finalizando su descarga con otro de sus famosos y clásicos cortes, “Master Of Puppets”. Que sirvió nuevamente para que los allí presentes la cantáramos a pleno pulmón y alzando los cuernos, tal como debe de ser. Y que la mala suerte se apoderó en su desarrollo final, ya que hubo un problema en el sonido, dejando a la banda sin prácticamente sonido alguno. Viendo las caras de asombro de los músicos fue una imagen para recordar, pero tal como son y tan profesionales en lo suyo. Cuando palparon que retomaba el sonido, volvieron a interpretar el corte en su tramo final para dar así por finalizado su tremendo show.

Lars Ulrich, batería de Metallica

Y tras dar las gracias a toda la audiencia, con un James notablemente emocionado por toda la respuesta obtenida por parte del público, llegó el esperado y ansiado momento para intentar conseguir algunas de las cientos de puás que lanzaron los cuatro miembros, incluidas algunas de las baquetas que Lars usó durante el directo. Dejando de esta manera, más que satisfechos a casi todos los seguidores de esta gran banda, como lo es Metallica. Ya que algunos de ellos echaron pestes en cuanto al sonido. Un tema muy difícil de gestionar para llegar a contentar a todo el público y que casi siempre suele ser el tema central de todas las quejas. Dejando de lado y casi en el olvido, el aspecto visual y el musical, que quizás para algunos sea mucho más importante que el sonido. Ahí cada cual pronunciará su particular sentencia.

Resumiendo, los Metallica ofrecieron un más que notable concierto. Y a pesar de los contratiempos ya expuestos anteriormente, siempre nos quedará en el recuerdo el gran concierto que pudimos disfrutar a pocos metros de ellos. Al menos en mi nombre y en el de mi compañero Carlos, que nos fuimos los dos con una más que notable satisfacción de haber sido testigos de un concierto de Metallica en todo un marco incomparable como lo es, el estadio de San Mamés.

¡Gracias James, Kirk, Robert y Lars por haberme hecho tan feliz durante las dos horas que duró vuestro memorable concierto en Bilbao!

  • Fotografías: Live Nation – Marisa Marquez.
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Txema de la Cruz
Quiso ser músico pero su mayor virtud la tenía en los dedos para teclear noticias, reseñas, crónicas, entrevistas delante del ordenador mientras escucha heavy metal de fondo, su gran pasión. La famosa 'doncella de hierro' le tiene atrapado desde que tiene uso de razón. Melómano asistente a los conciertos rockeros y metaleros junto con su inseparable humilde cámara de fotos. Director y supervisor de contenidos en RIB.

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