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Mary Rockings se autoproclaman como la gran sensación del hard rock vizcaíno

Los casi doscientos asistentes repartidos en los dos conciertos ofrecidos por los hard rockeros, Mary Rockings, durante este primer fin de semana de julio, se sentirán unos verdaderos privilegiados al hacer historia dentro del panorama rockero de la escena vizcaína. Sin saberlo o sin darse cuenta, se han convertido en los primeros espectadores del despegue de una de las mejores formaciones que tenemos actualmente dentro del hard rock con grandes dosis de rock n roll. Y que gracias a su impecable debut han conseguido atraer a cientos de seguidores, incluidos algunos músicos de otras bandas, de Bilbao y alrededores en su doble cita transcurrido en un entorno inmejorable como lo es, el Baserri Antzokia de Derio. Un lugar gastronómico reconvertido en un recinto para conciertos gestionado bajo la atenta mirada de Gaizka, gerente de la céntrica sala Azkena de Bilbao.

Una cita que nadie quería perderse, y a pesar del comienzo de las vacaciones veraniegas para unos cuantos, colgó el cartel de todas las entradas vendidas para la descarga del sábado 3 de julio. Ante tal éxito, Gaizka, al ver que el viernes 2 de julio se encontraba libre, propuso a la banda otra cita, la cual aceptaron sin dudarlo un instante, provocando casi dos llenos de asistencia de un entusiasmado público que disfrutó en todo su esplendor durante los ambos shows que duraron cerca de una hora y veinte minutos cada uno de ellos. En ese tiempo, y con solamente un disco en el mercado, la banda interpretó magistralmente quince canciones. Donde intercambiaron las canciones que contiene su debut homónimo junto a tres versiones, un histórico corte y cuatro nuevos temas que encajaron a la perfección dentro de su variado repertorio.

Los verdaderos protagonistas de ambas veladas fueron, Jabi Vilumbrales en el bajo, Jaime Tejedor e Iñigo Díaz de la Campa en las guitarras, Gotxi Ibarra en los teclados, Inazio Ruiz en la batería y por último, el gran descubrimiento, el joven vocalista Kepa Arrillaga. Seis músicos que llenaban el amplio escenario del Baserri Antzokia, y qué en su primera cita, la del viernes, andaban algo nerviosos ya que la responsabilidad era inmensa pero lo contrarrestaron de forma brillante con su memorable actuación del sábado ante un público totalmente entregado en ambas citas.

En sendos conciertos interpretaron idénticamente el repertorio que rotundamente fue del agrado de los allí presentes tal como se pudo comprobar a través de sus muestras de cariño y pasión con sus efusivos aplausos y gritos de júbilo. Que a pesar de permanecer sentados y con mascarilla en todo momento y ante la atenta mirada de los responsables del recinto, se lo pasaron en grande. Quedando totalmente satisfechos con lo vivido y disfrutado.

Arrancaron de la mejor manera con la hard rockera “Nada cambia” para después interpretar la intensa y la enormemente adictiva “Loco”. Bastaron estas dos canciones para lograr meterse en el bolsillo al expectante público. Dos cortes que nos sirvieron para comprobar la entrega que desprendía toda la banda, siendo el vocalista el más visible y el encargado de animar al personal. Tras un breve duelo de guitarras llegaba la magnífica y embriagadora “Ritmos prohibidos”, uno de los mejores cortes de su debut. Para después presentarnos dos nuevos cortes que no están incluidos en su primer álbum. Una lástima ya que con la inclusión de dichos cortes hubieran logrado facturar un gran debut. Ya que “Arde” con aires setenteros y “Buen suerte”, donde Kepa animaba a cantar junto a la banda, encajaban perfectamente en todo el conjunto de su primer larga duración. Pero ese detalle quedará en los cimientos internos de la propia formación.

Tras una magnífica puesta en escena donde también destacaban ambos guitarristas, era el momento de ofrecer la primera versión que correspondía a un clásico de los Status Quo, el cual lo adaptaron a su manera cantándolo en castellano. Que sirvió de perfecto anfitrión para seguidamente interpretar “Dispara”. Un nuevo corte plagado de puro rock ‘n’ roll con los teclados de Gotxi , una auténtica leyenda de nuestros escenarios, acompañando fielmente el intenso ritmo que posee dicha composición. De seguido y casi sin respiro, Mary Rockings, interpretaba uno de sus himnos. El elegido era la maravillosa “A la deriva”, otro de sus temas más destacados.

En estos instantes, los integrantes de la banda se lo pasaban en grande encima del escenario del Baseri Antzokia, al igual que el sediento público hambriento de puro rock ‘n’ roll. El vocalista Kepa presentaba otro nuevo corte titulado ‘Oveja negra’ y que iba dirigido a las clásicas llamadas ovejas negras que tienen algunas familias y que más de uno de los allí presentes se sentiría identificado. También hubo un merecido hueco para regresar al pasado y ejecutar un clásico dentro del repertorio de los ya desaparecidos Indomables. Una banda del pasado donde el bajista y ambos guitarristas, fueron componentes de dicha formación. Eligieron la densa e incombustible “No habría nada”. Para después interpretar fielmente la canción dedicada al asfalto y sobre todo a las motos, “A dos ruedas”. Siendo éste otro de los cortes destacados de su debut, y del cual han estrenado un lyric video.

El inmenso vocalista Kepa, nos volvía a presentar otro nuevo corte y que iba dirigido a las mujeres en todo su conjunto. Las cuales fueron las verdaderas protagonistas en los estribillos del corte titulado ‘Ver la luz”, donde el guitarrista Jaime portaba una senda guitarra acústica durante su estimable ejecución. Quedándoles de lujo esta interpretación y que sirvió para retirarse toda la banda de encima del escenario. Y tal como era de esperar, ante la insistencia del personal netamente entusiasmado volvieron a escena para afrontar la parte final de su entretenido show.

En este último tramo del concierto de los Mary Rockings, optaron por afrontarlo con dos versiones y con la canción con la que se presentaban ante toda la sociedad con el lanzamiento de su primer videoclip oficial. Pero antes de finalizar el concierto, nos ofrecieron dos versiones. La primera fue dirigida a la una de las bandas más grandes del planeta, los famosos y ya legendarios, The Rolling Stones. Eligieron el famoso himno “Jumping Jack Flash” y que durante su ejecución alternaron unos leves riffs guitarreros del “Thunderstruck” de los AC/DC. Instante en que el público se volvió completamente loco. Ante tanta extenuación llegaba el momento de ejecutar otra cover de una las bandas que más influencias musicales desprende el repertorio de los propios Mary Rockings. Hablo de otros grandes del estado, Mclan. Influencias que se aprecian en los primerizos inicios de la banda liderada por Carlos Tarque antes de conseguir el éxito comercial. La elegida fue el corte “Maxi ha vuelto” correspondiente a su disco ‘Coliseum’. Para después finalizar por todo lo alto con la mejor de todas. Con “Créeme” (su primer videoclip oficial) se despidieron magistralmente ante una audiencia rendida a sus pies desde el minuto uno.

Dando así por finalizado sus primeras dos descargas sonoras en directo. Dónde, y vuelvo a insistir, que los casi doscientos asistentes que hemos sido testigos, somos unos verdaderos privilegiados, ya que hemos estado presentes en sus dos primeros shows. Nos encontramos ante una de las mejores formaciones que tenemos actualmente en nuestro territorio vizcaíno. Seis músicos, curtidos en cientos de conciertos, unos más que otros, y qué en todo su conjunto, disponen de un futuro muy prometedor.

Por último, solamente y quizás lo más importante, quiero agradecer a toda la banda por su amable disponibilidad en todo momento y en especial a Gaizka de la sala Azkena, por seguir programando grandes conciertos en éste ‘nuevo templo de conciertos’, como así me gusta denominar al Baserri Antzokia de Derio. ¡Gracias!

 

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Txema de la Cruz
Quiso ser músico pero su mayor virtud la tenía en los dedos para teclear noticias, reseñas, crónicas, entrevistas delante del ordenador mientras escucha heavy metal de fondo, su gran pasión. La famosa 'doncella de hierro' le tiene atrapado desde que tiene uso de razón. Melómano asistente a los conciertos rockeros y metaleros junto con su inseparable humilde cámara de fotos. Director y supervisor de contenidos en RIB.

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