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Volbeat: arrolladores de principio a fin

La famosa banda danesa, Volbeat, se presentaba en la sala CUBEC, una de las salas habilitadas para grandes eventos del Bilbao Exhibiton Centre de Barakaldo, para agasajar a todo el público reunido el pasado viernes 11 de noviembre, con todo su arsenal sonoro plagado de grandes himnos del hard rock con elementos pesados de metal y melódicos de rockabilly. Un concierto que sirvió para presentar en vivo su último trabajo de estudio ‘Servant Of The Mind‘ lanzado el año pasado. Y que junto con todos sus himnos, muchos de ellos radiados hasta la saciedad en las radio fórmulas más comerciales del panorama internacional, sirvieron para agradar plenamente a su amplia y extensa legión de fans. Qué hicieron de su show una comunión perfecto entre sus fans y la propia banda que se mostró de lo más cercana con un Michael Poulsen pletórico en las voces y en la guitarra. Al igual que los inquietos Robert Caggiano en guitarra y Kaspar Boye Larsen en bajo, junto al atronador Jon Larsen en batería.

Antes de la salida de los cabezas de cartel, los encargados de ir caldeando el ambiente a primera hora de la tarde noche (19:00 horas) era la formación estadounidense Bad Wolves, quienes andan inmersos en la presentación de su tercer álbum de estudio ‘Dear Mosters’ lanzado en 2021, y que recientemente han publicado una edición Deluxe con varios temas extras y no editados hasta la fecha. Su puesta de escena pilló de sorpresa a más de uno ya que su propuesta musical esta orientada al metal alternativo con toques de metalcore. Dejando a más de uno descolocado pero que en todo su desarrollo cumplieron con creces su misión de ir calentando el ambiente en la sala CUBEC, la cual todavía no registraba una entrada considerable de público. Eso sí, en las primeras filas ya se encontraban los incondicionales fans y seguidores acérrimos de Poulsen y compañía.

Bad Wolves, banda liderada ahora por Daniel ‘DL’ Laskiewicz, quién sustituye a su anterior vocalista Tommy Vext, cuajó un concierto donde incluyeron dentro de su limitado repertorio y en su parte final, el cover del famoso hit de The Cramberries, ‘Zombie’ que fue de lo más aplaudido, y fielmente seguido por los flashes de los móviles, por parte del público que intentó congeniar con la banda de alguna manera pese a los poderosos cortes que iban ejecutando de la mejor manera posible. Tanto Max Karon y Doc Coyle en las guitarras, como Kyle Konkiel en el bajo y John Boecklin en la batería, junto al  mencionado anteriormente vocalista, comenzaron su corto show con los pegadizos cortes «Sakred Kiss» y «Lifeline», ambos incluidos en su tercer álbum. Entre medias de ambos temas rindieron buena cuenta de su anterior trabajo ‘N.A.T.I.O.N.’ de 2019 con su aplastante «Killing Me Slowly» con cierto aire sureño para después regresar a la actualidad con «If Tomorrow Never Comes». Terminando su puesta en escena con el crujiente single «I’ll Be There» donde hubo participación por parte del público primeramente agachado para después saltar al compás del tema y bajo las órdenes de su vocalista. Concluyendo su misión de ir calentando el aún frío ambiente que se respiraba en la sala.

A las 19:45 horas se presentaban en el escenario la banda británica de Skindred. Que con su carismático e inquieto líder, Benji Webbe, ofrecieron un impactante directo plagado de numerosos estilos musicales mezclados a su manera por el vocalista anteriormente mencionado y por Mikey Demus en la guitarra, Dan Pugsley en el bajo y Arya Goggin en la batería. Unos estilos que van desde el heavy metal más moderno pasando por toques de reggae, nu-metal y rock alternativo, entre otros más. Un solvente show donde interpretaron dos canciones de su próximo disco, octavo en su carrera, previsto para el 2023 que llevará por título ‘Smile’, junto con otros cortes de sus anteriores trabajos.

Los atractivos  y pegadizos cortes de «Under Attack», «Rat Race», «That’s My Jam» fueron los elegidos en su tramo inicial de su directo, consiguiendo conectar a la primera de cambio con el público presente. Con un Benji Webbe siendo el centro de todas las miradas. Hubo momento para recordar la figura del fallecido guitarrista Eddie Van Halen con una leve versión del himno «Jump» que sirvió para delegar el protagonismo al respetable y así mismo, para que saltarán bajo las notas que sonaban por el escenario. Para después meterse de lleno con sus carismáticos himnos que provenían de los temas «Smile Please» y «Kill the Power», éste con los puños en alto por parte de una amplia mayoría de seguidores, siendo quizás su mayor éxito hasta la fecha.

Y tras este subidón de adrenalina llegaba la ejecución del reciente single «Gimmee That Boom», que fue estrenado unos días antes de dicho concierto y que cuajó de lleno por parte del personal, el cual lo disfrutó al máximo bajo su impactante y contagioso ritmo. Y por si fuera, con todo su despliegue sonoro por parte de Skindred llegaba el momento de la aguerrida y rítmica «Nobody». Para despedirse con  «Warning», no si antes hacer una declaración de intenciones con la leve introducción del clásico de los Black Sabbath ‘Way Pigs’, que sirvió para alcanzar el climax entre la banda y el público. Dejándoles enormemente satisfechos por lo vivido y disfrutado a través de su particular y efectivo show.

Y tras los últimos toques y detalles encima del escenario, a las 21:05 horas se iniciaba el concierto de los esperados y eternamente aclamados, Volbeat, que se presentaban antes sus incondicionales con el objetivo de marcarse un enorme concierto que congregó a casi unas 3.000 almas que gozaron al máximo con algunos nuevos cortes pertenecientes a su último álbum ‘Servant Of the Mind’. Y que junto a sus ya clásicos, demostraron con creces su rápido estrellato a los primeros puestos a nivel internacional. Donde juegan con todo a su favor con esa enriquecedora propuesta sonora tal como se pudo ver durante su arrolladora descarga en Barakaldo.

Bajo unas amplias luces y un tremendo sonido comenzaron su show a piñón fijo con tres de sus emblemas sonoros como fueron y son «The Devil’s Bleeding Crown», «Pelvis on Fire» y «Temple of Ekur». Para después dejar noqueados a los allí presentes con otro himno, cómo lo es la animada y marchosa «Lola Montez». Cuatro enormes momentos en los que se pudo comprobar el nuevo look que poseía Rob Caggiano, con la amplia melena suelta y sujetada bajo la típica gorra de beisbol, ese complemento tan netamente americano. Y que junto al vocalista y guitarrista Michael Poulsen, eran los ejes de todas las miradas. Dejando en segundo plano al bajista Kaspar Boye Larsen que no paró ni un segundo recorriendo todo el escenario, al igual que el resto de sus compañeros. Mientras que Jon Larsen atronaba con su pegada la batería colocada estratégicamente en el centro del escenario, y que junto a las pantallas instaladas debajo de la misma y en el fondo, hacían el complemento visual perfecto para todo el desarrollo sonoro de unos Volbeat enormemente pletóricos.

«Last Day Under the Sun» fue la siguiente en sonar para después dar paso a uno de tantos momentos de comunión de  la banda y público. Ya que mientras la ejecución de «Fallen» los presentes proclamaban su alegría a través de palmas que junto a las estrellas que proyectaban las pantallas fueron uno de los momentos mágicos de la velada. Llegaba la parte más rockabilly del show con la interpretación «I Only Want To Be With You» de Dusty Springfield, donde el vocalista hico mención a una de sus influencias, como lo es Johnny Cash, mientras ejecutaban «Ring Of Fire». Para proseguir con su descarga con la semi metalera «Sad Man’s Tongue» donde nuevamente el público explotó de júbilo. Y que sirvió para desplegar toda su magia sonora con otro pedazo de éxito como lo es «Wait a Minute My Girl» donde se lanzaron enormes globos negros ante la masa de fieles seguidores.

El concierto de Volbeat iba sobre ruedas y durante la ejecución de «Black Rose» contaron con las pantallas donde se apreciaban divertidos dibujos animados, siendo la banda la propia protagonista de los mismos. La cual y en este tramo del concierto las enérgicas guitarras y la contundencia de la batería y el bajo fueron los principales argumentos mientras desarrollaban la intensa y poderosa «Shotgun Blues». Que sirvió para seguir con la potente «Seal the Deal», con claras influencia a los Metallica, y con la reciente «The Devil Rages On» que entró de maravilla en su amplio repertorio y que contó con bombazos de confetis en su tramo final. Igualmente con «Becoming», «Slaytan» y «Dead but Rising» atronaron su contundente propuesta al modo de los de San Francisco, una de sus grandes influencias, para el disfrute del sector más Heavy y Thrash Metal de los allí presentes.

Y tras una corta salida del escenario, el cual contaba con una enorme pasarela en la parte central y saliente, volvieron a escena para afrontar su tramo final con otros cuatro de sus grandes himnos. Como lo son, la metalera «The Sacred Stones», la enérgica «Die to Live», su gran éxito de masas «For Evigt» que contó y tal como era de esperar con la participación de todo el público con móviles en mano, y finalizando con otro gran hit como lo es la adictiva y penetrante «Still Counting». Dando así por concluido su aplastante concierto que quedará en la memoria de todos los presentes ya que fueron testigos de un arrollador directo dirigido y ejecutado por una las mejores formaciones que hay en la actualidad dentro del panorama internacional del metal y del rock.

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Txema de la Cruz
Quiso ser músico pero su mayor virtud la tenía en los dedos para teclear noticias, reseñas, crónicas, entrevistas delante del ordenador mientras escucha heavy metal de fondo, su gran pasión. La famosa 'doncella de hierro' le tiene atrapado desde que tiene uso de razón. Melómano asistente a los conciertos rockeros y metaleros junto con su inseparable humilde cámara de fotos. Director y supervisor de contenidos en RIB.

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