Hace ya unos cuantos añitos, nueve para ser exactos, que empecé a acudir al Ebrovisión, un festival que se diferencia sobre manera del resto de festivales que se celebran en el Estado. El primer fin de semana de septiembre Miranda de Ebro acoge a quienes quieren poner fin a sus vacaciones envueltos en un ambiente musical y familiar como pocos. Una cita que, aunque ha ido creciendo e innovando, no ha perdido la esencia con la que nació. Se da la particularidad que, por cercanía, es mucha la gente que acude desde Bizkaia a este festival. Hasta la cerveza es de Bilbao.
Puede casi considerarse un milagro que, en la época de la llamada burbuja festivalera, aún haya un festival si ánimo de lucro. Una cita que pasa desapercibida para mucha gente pero que ha conseguido reunir año tras año a un número importante de fieles seguidores. Buenos carteles bajo un criterio muy particular, abonos y entradas asequibles y un formato libre de agobios en el que la ciudad se convierte en parte activa del propio festival. Un éxito total más allá del beneficio económico el que consigue la Asociación Cultural Amigos de Rafael Izquierdo año tras año. Y ya van 26.

Esta última edición no iba a ser menos. Compartían cartel grupos de extensa trayectoria como Lori Meyers, La Habitación Roja o Triángulo de Amor Bizarro junto a nombres que se han hecho un hueco en el panorama musical como Rufus T. Firefly, Carlos Ares o Mujeres. Ebrovisión también apuesta por bandas y artistas emergentes. Este año destacaban Repion, Mala Gestión, Sanguijuelas del Guadiana. Por supuesto, no faltaban los DJ´s, el Ebropeque y la Muestra Gastronómica. Tampoco faltaron los conciertos sorpresas; Caramelo raro, El Diablo de Shangai y La Habitación Roja que repetía actuación esta vez en el recinto del castillo.

De esta edición voy a resaltar varios conciertos. Todos me gustaron y todos los disfruté, pero estos me resultaron muy interesantes.
En primer lugar, destaco a Juventude, una banda de Sevilla llena de ritmo y humor. La gente no se cansó de bailar al son de “La motillo” o “Los Reyes Magos”. Hablamos de un dúo sevillano (sexteto en directo) formado por Ángel y Nico, quienes componen juntos fusionando influencias de la música popular española, el movimiento hippie de los años 60 y 70, el 2-tone y el garaje de Steve Jobs. Su estilo ecléctico refleja una amplia gama de gustos musicales, desde Love hasta Serge Gainsbourg, sin olvidar a figuras locales como Silvio.
Mujeres dio un auténtico bolazo el sábado. No faltaron sus clásicos y algunos temas nuevos. Consiguieron reunir un aforo sobresaliente en el escenario La Salve a pesar del calor. Sin duda demostraron porqué son considerados uno de los mejores representantes de esta nueva escena de garage estatal. El mismo día Triángulo de Amor Bizarro nos encandiló con sus clásicos además de presentarnos temas de su nuevo álbum “Mi Catedral”. Si alguna canción sonó especial y hizo bailar a los presentes esa fue “Odio a mi generación”. En nada les tendremos por Bilbao y podremos disfrutar de un repertorio que no defrauda.

Mala Gestión nos sorprendió a quienes conocíamos poco de esta banda. Jóvenes pero con varios años de experiencia y varios discos de estudio dejaron encantado a un público que vibró con temas en los que fluía la protesta generacional rodeada de un humor gamberro. Pogos, saltos y variados bailes a pesar del cansancio. Terminó el festival de la mejor manera posible; Repion. Unas letras hasta cierto punto melancólicas pero que escapan de la oscuridad a base de una potente batería y una guitarra que da luz. Las hermanas Iñesta presumen de banda y de pueblo. Ritmos que van desde el pop al grunge y que reunieron en el escenario principal a un todavía numeroso público a pesar de la hora. Las había escuchado y a Marina Iñesta la había visto con Mikel Erentxun. Una banda que tiene ese algo especial que sabes que va a hacer que lleguen muy arriba. Camino de ello van.

No hay ni que dudar un momento de que también disfrutamos de La Habitación Roja, de Lori Meyers, de Rufus T. Firefly y del resto de actuaciones, incluidas la de los británicos GetDown Services o la de los neoyorkinos Bodega. Y sí, tenemos siempre mucha confianza en el Ebrovisión. Nunca nos falla. De esa confianza da fe la venta de Abonos totales para el 2027: agotados. Por muchos años, Ebrovisión.
